Respaldamos todos los informes certificados con una garantía de satisfacción o reembolso. Imprimir una promesa así es fácil; cumplirla con claridad es más difícil, y más difícil todavía es concretarla lo suficiente para que usted sepa exactamente a qué atenerse. Una garantía que no se entiende no es realmente una garantía, sino un consuelo. Este artículo explica con precisión cómo funciona la nuestra, qué cubre, cómo utilizarla y por qué la consideramos inseparable del propio sello.
Qué cubre la garantía
Si un informe no entrega la información certificada que prometía, si está incompleto respecto de las fuentes disponibles o si sencillamente no alcanza el nivel que nos hemos fijado, usted tiene derecho a un reembolso. La promesa se refiere a la integridad del servicio, no al resultado de su decisión de compra.
Esa distinción es deliberada y merece detenerse en ella. Respondemos de la calidad y la honestidad del informe. No podemos garantizar, y no garantizamos, que un vehículo vaya a gustarle ni que una operación salga como usted quiere, porque eso depende de decisiones y circunstancias ajenas al documento. Lo que sí garantizamos es que las conclusiones certificadas que contiene se elaboraron conforme al nivel que representa el sello.
Cómo reclamar
El proceso es deliberadamente sencillo, porque una garantía enterrada en trámites es una garantía solo de nombre.
- Póngase en contacto con nuestro equipo indicando la referencia de su informe.
- Cuéntenos, con sus propias palabras, en qué se quedó corto el informe.
- Revisamos el caso conforme a nuestros criterios de certificación publicados.
- Si la reclamación es válida, reembolsamos sin discusión.
Tratará con un equipo con nombre y apellidos, no con una cola anónima, y recibirá una respuesta razonada en lugar de un formulario. Un recurso al que no se puede llegar no es un recurso.
Por qué la ofrecemos
La garantía no es un adorno de marketing: es una disciplina. Saber que respondemos económicamente de cada informe mantiene honestos nuestros criterios, porque una promesa con un coste asociado no se hace a la ligera. Alinea nuestro interés con el suyo: nuestro incentivo es elaborar, siempre, un informe que merezca lo que cuesta.
Una garantía es una promesa con un precio. Ese precio es justamente lo que impide que la promesa esté vacía.
Qué no es, y por qué importa la honestidad
Una garantía inspira más confianza cuando sus límites se enuncian con la misma claridad que sus promesas. La nuestra no es una garantía frente al cambio de opinión, frente a un vehículo que simplemente no acaba de convenirle o frente a los riesgos ordinarios de cualquier compra. Es una garantía sobre nuestro trabajo: que las conclusiones certificadas se obtuvieron de una fuente, se verificaron y se presentaron conforme al nivel que representa el sello.
Lo decimos abiertamente porque una garantía exagerada erosiona la confianza que pretende construir. Una promesa que excluye en silencio casi todo en la letra pequeña es peor que no prometer nada. Al dejar claro de qué respondemos y de qué no, hacemos que la parte de la que sí respondemos sea de verdad fiable.
Esta honestidad determina también cómo tratamos los casos difíciles del margen. Cuando un informe está incompleto porque un mercado no ofrece registro alguno, ese límite quedó declarado en el propio informe y no lo descubrió usted después. La garantía responde de nuestros fallos, no de las lagunas de las que ya le habíamos avisado, y esa distinción es lo que la mantiene justa y con sentido.
Precios transparentes a su lado
Una garantía clara merece un precio igual de claro. El acceso empieza con una prueba de 2 días por 3,99 € y continúa a 49,99 €/mes, con renovación automática y libertad para cancelar cuando quiera. No hay planes que sopesar ni sorpresas en la renovación, así que la cifra que ve es la cifra que paga, y la garantía respalda el informe que recibe a cambio.
Confianza, formalizada
Un sello de certificación y una promesa de reembolso son las dos mitades de un mismo compromiso. Uno dice que hicimos bien el trabajo; la otra dice que responderemos si no fue así. Ninguno está completo sin el otro: un sello sin recurso es un adorno, y una oferta de reembolso sin un criterio detrás está hueca.
Juntos son lo que significa premium en Autocertif. El sello se gana su confianza en el momento de la compra y la garantía la mantiene después, que es exactamente el orden en el que debe sostenerse un compromiso serio.



